Sin la presencia de Cristo Jesús (el Ángel de Jehová cuyo nombre es Jehová) Dios es invisible.
Dios es amor. ¿Qué figura tiene el amor?
Dios es la vida. ¿Qué forma tiene la vida?
Dios es la verdad. ¿Qué imagen tiene la verdad?
La única imagen que tiene al amor, la vida y la verdad (y la humildad y la paciencia y la justicia y la eternidad...) es el Maestro Jesús: En Él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad.
miércoles, 16 de marzo de 2011
domingo, 13 de marzo de 2011
ACLARACIÓN
Quien comparte estas cosas y compartirá otras cosas futuras con usted ¿tiene la intención de destruir alguna iglesia? Aunque usted no lo crea, no, para nada. ¿Quizá tiene la intención de inventar una nueva denominación? De ninguna manera, ya hay demasiadas.
Quien escribe en este espacio ¿intenta sacar personas de una denominación para invitarlas a que pertenezcan a otra? No, en serio, quédese ahí donde frecuentemente se congrega. Pero eso sí, lo invito a que lea su versión bíblica favorita y le preste especial atención al evangelio.
El siervo inútil que escribe, ¿qué es lo que en realidad desea?
Únicamente cooperar con su granito de arena para sacar de esa especie de tumba la iglesia original del Supremo y Divino Maestro Jesús de Nazaret.
¿Sabe qué? Lea la biblia, sobre todo el Nuevo Testamento y, cuando tenga alguna duda no me pregunte a mí ni a ningún otro ser humano; mejor pregúntele al dueño de la biblia, a Dios Jehová de los ejércitos que mora entre los querubines, por supuesto, en el nombre de Jesucristo.
Si algún hermano o hermana, de la organización religiosa que sea se ha sentido ofendido por algún comentario hecho en estas reflexiones de un siervo inútil, le pido perdón.
Si algo de lo escrito en este espacio le es de utilidad, tómelo porque seguramente es de parte de Dios; si algo le resulta a todas luces inadecuado, deséchelo porque hay la probabilidad de que haya sido alguna ocurrencia mía.
¿He cometido algún error al escribir? Le pido una disculpa.
Le bendigo en el nombre del Señor Jesús. Hasta luego.
Quien escribe en este espacio ¿intenta sacar personas de una denominación para invitarlas a que pertenezcan a otra? No, en serio, quédese ahí donde frecuentemente se congrega. Pero eso sí, lo invito a que lea su versión bíblica favorita y le preste especial atención al evangelio.
El siervo inútil que escribe, ¿qué es lo que en realidad desea?
Únicamente cooperar con su granito de arena para sacar de esa especie de tumba la iglesia original del Supremo y Divino Maestro Jesús de Nazaret.
¿Sabe qué? Lea la biblia, sobre todo el Nuevo Testamento y, cuando tenga alguna duda no me pregunte a mí ni a ningún otro ser humano; mejor pregúntele al dueño de la biblia, a Dios Jehová de los ejércitos que mora entre los querubines, por supuesto, en el nombre de Jesucristo.
Si algún hermano o hermana, de la organización religiosa que sea se ha sentido ofendido por algún comentario hecho en estas reflexiones de un siervo inútil, le pido perdón.
Si algo de lo escrito en este espacio le es de utilidad, tómelo porque seguramente es de parte de Dios; si algo le resulta a todas luces inadecuado, deséchelo porque hay la probabilidad de que haya sido alguna ocurrencia mía.
¿He cometido algún error al escribir? Le pido una disculpa.
Le bendigo en el nombre del Señor Jesús. Hasta luego.
domingo, 6 de marzo de 2011
La lógica
No piensen con lógica, no usen la lógica, les piden a los congregados algunos predicadores.
¿Les están solicitando que sean ilógicos? O peor aún, ¿que dejen sus mentes en blanco?
Pues a mí no me parece correcto, y al parecer las escrituras me dan la razón:
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. (Romanos 12:1).
Adeás, me parece completamente lógico que, si Jesucristo es la vida (y por lo tanto la salud), sus siervos sanen enfermos y resuciten muertos en su nombre.
Me es muy lógico que el Dios de luz destruya la oscuridad.
Es lógico que la paciencia venza a la impaciencia, y que la justicia domine a la injusticia.
Racional.- Relativo a la razón, razonable.
Razón.- Facultad por medio de la cual puede el hombre discernir y juzgar. La razón distingue al hombre del animal. Facultad intelectual.- Pequeño Larousse Ilustrado.
¿Les están solicitando que sean ilógicos? O peor aún, ¿que dejen sus mentes en blanco?
Pues a mí no me parece correcto, y al parecer las escrituras me dan la razón:
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. (Romanos 12:1).
Adeás, me parece completamente lógico que, si Jesucristo es la vida (y por lo tanto la salud), sus siervos sanen enfermos y resuciten muertos en su nombre.
Me es muy lógico que el Dios de luz destruya la oscuridad.
Es lógico que la paciencia venza a la impaciencia, y que la justicia domine a la injusticia.
Racional.- Relativo a la razón, razonable.
Razón.- Facultad por medio de la cual puede el hombre discernir y juzgar. La razón distingue al hombre del animal. Facultad intelectual.- Pequeño Larousse Ilustrado.
jueves, 3 de marzo de 2011
Tres dementes
Quien comparte estos escritos, hace algunos años permitió que la tristeza formara parte de su vida cotidiana.
Transcurrieron los meses y mire lo que le pasó: Siendo de baja estatura, de repente se sentía muy alto; en ocasiones no lograba concentrarse en nada y caminaba por la calle como si anduviese drogado.
Un día no le quedó más remedio que acudir con un médico psiquiatra. En el porche de la casa del doctor, aquel piso, para su consciencia se volvió una especie de blando colchón; caminaba con extremo cuidado pues temía caer.
Poco después, ya fuera del consultorio, percibía su cabeza deformándose hacia todos lados a tal grado que, asustado le preguntó a uno de sus cuñados, el cual le acompañaba, si en verdad la cabeza se le estaba deformando. La respuesta fue un rotundo: Claro que no.
Y claro está que fue la profunda y tan duradera tristeza lo que lo enfermó, ya que en la actualidad continúa comiendo prácticamente los mismos alimentos.
Si la consciencia de quien comparte estos comentarios fue tan alterada por su gran tristeza, ¿qué le pasará a la mente de alguno que se deje dominar por uno o varios espíritus peores que ella?
Lo invito a que lea acerca de la locura de Nabucodonosor en el libro de Daniel, Capítulos 4 y 5.
Creo que va a coincidir conmigo en que aquel rey cuando se enalteció fue humillado y, en cambio cuando se humilló fue enaltecido, ya que él mismo dice que al reconocer a Dios como el único que en realidad todo lo puede, llegado el momento mayor grandeza de fue añadida.
Transcurrieron los meses y mire lo que le pasó: Siendo de baja estatura, de repente se sentía muy alto; en ocasiones no lograba concentrarse en nada y caminaba por la calle como si anduviese drogado.
Un día no le quedó más remedio que acudir con un médico psiquiatra. En el porche de la casa del doctor, aquel piso, para su consciencia se volvió una especie de blando colchón; caminaba con extremo cuidado pues temía caer.
Poco después, ya fuera del consultorio, percibía su cabeza deformándose hacia todos lados a tal grado que, asustado le preguntó a uno de sus cuñados, el cual le acompañaba, si en verdad la cabeza se le estaba deformando. La respuesta fue un rotundo: Claro que no.
Y claro está que fue la profunda y tan duradera tristeza lo que lo enfermó, ya que en la actualidad continúa comiendo prácticamente los mismos alimentos.
Si la consciencia de quien comparte estos comentarios fue tan alterada por su gran tristeza, ¿qué le pasará a la mente de alguno que se deje dominar por uno o varios espíritus peores que ella?
Lo invito a que lea acerca de la locura de Nabucodonosor en el libro de Daniel, Capítulos 4 y 5.
Creo que va a coincidir conmigo en que aquel rey cuando se enalteció fue humillado y, en cambio cuando se humilló fue enaltecido, ya que él mismo dice que al reconocer a Dios como el único que en realidad todo lo puede, llegado el momento mayor grandeza de fue añadida.
Consideremos ahora a un tercer demente
Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,
que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas.
Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar.
Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras.
Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él.
Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.
Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo. (S. Marcos 5:2-8).
¿Se fija usted cuánto se parecen en su actuación éstos dos? Nada más que a uno se le llama "loco" y al otro "endemoniado". ¿Qué opina usted, será lo mismo "demente" que "endemoniado"?
Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,
que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas.
Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar.
Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras.
Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él.
Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.
Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo. (S. Marcos 5:2-8).
¿Se fija usted cuánto se parecen en su actuación éstos dos? Nada más que a uno se le llama "loco" y al otro "endemoniado". ¿Qué opina usted, será lo mismo "demente" que "endemoniado"?
¿Qué podríamos decir del primer caso? Que la tristeza es muy natural, pero que es inconveniente dejarnos dominar por ella durante mucho tiempo.
Del segundo caso diríamos que: una cosa es la autoestima, el amarse a sí mismo, y algo muy distinto es el orgullo. En este momento es bueno recordar que, Dios abate a los soberbios y da gracia a los humildes.
Del segundo caso diríamos que: una cosa es la autoestima, el amarse a sí mismo, y algo muy distinto es el orgullo. En este momento es bueno recordar que, Dios abate a los soberbios y da gracia a los humildes.
domingo, 27 de febrero de 2011
Hipnosis, ilusionismo y demás
Imagínese a un falso cristiano haciendo muchos falsos milagros a punta de prestidigitación, ilusionismo, hipnosis y no sé cuántas cosas más.
¿Cuántas personas serían engañadas?
¿Se imagina el enorme templo que se habría de construir para dar cabida a las miles de inocentes ovejas?
A todo esto: Hipnotismo, sugestión, prestidigitación, ilusionismo, etc., ¿será a lo que la biblia les llama 'artes mágicas'?
!Que Dios nos libre de los falsos cristianos. En el nombre de Jesucristo, Amén!
¿Cuántas personas serían engañadas?
¿Se imagina el enorme templo que se habría de construir para dar cabida a las miles de inocentes ovejas?
A todo esto: Hipnotismo, sugestión, prestidigitación, ilusionismo, etc., ¿será a lo que la biblia les llama 'artes mágicas'?
!Que Dios nos libre de los falsos cristianos. En el nombre de Jesucristo, Amén!
lunes, 21 de febrero de 2011
LAS SEÑALES DEL APOSTOLADO
Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros. (2 Corintios 12:12).
Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo. (1 Corintios 1:17).
Estamos tomando versos de las epístolas del apóstol Pablo enviadas a los corintios, ya que afirma que entre ellos fueron hechas las señales de su apostolado.
Podemos tomar como dichas señales los milagros y prodigios y señales hechas por Dios a través suyo (de Pablo).
Otra señal sería su forma de predicar, no con sabiduría de palabras, sino con sencillez.
... y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder. (1 Corintios 2:4).
Dice la palabra de Dios que Él, abate a los soberbios y da gracia a los humildes.
El apóstol Pablo actuaba con sencillez, sin lucimiento personal.
El Señor Jesús desea que seamos mansos y humildes como Él, y por lo visto, Pablo alcanzó dicho hermoso estado:
Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. (1 Corintios 11:1).
Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo. (1 Corintios 1:17).
Estamos tomando versos de las epístolas del apóstol Pablo enviadas a los corintios, ya que afirma que entre ellos fueron hechas las señales de su apostolado.
Podemos tomar como dichas señales los milagros y prodigios y señales hechas por Dios a través suyo (de Pablo).
Otra señal sería su forma de predicar, no con sabiduría de palabras, sino con sencillez.
... y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder. (1 Corintios 2:4).
Dice la palabra de Dios que Él, abate a los soberbios y da gracia a los humildes.
El apóstol Pablo actuaba con sencillez, sin lucimiento personal.
El Señor Jesús desea que seamos mansos y humildes como Él, y por lo visto, Pablo alcanzó dicho hermoso estado:
Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. (1 Corintios 11:1).
Comprobémoslo otra vez:
Yo Pablo os ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo, yo que estando presente ciertamente soy humilde entre vosotros, mas ausente soy osado para con vosotros. (2 Corintios 10:1).
Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable. (2 Corintios 10:10).
Eso de "la palabra menospreciable" por supuesto que no se refiere a la predicación sino probablemente al modo de predicar del apóstol. Quizá era tan humilde que hasta lo menospreciaban.
Porque nuestra gloria es ésta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios,no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros. (2 Corintios 1:12).
De nuevo aparece la sencillez, o lo que es lo mismo, el no lucimiento personal.
Ojalá esté usted de acuerdo con el siguiente resumen acerca de cuáles son, pues, las señales de apóstol o del apostolado:
Yo Pablo os ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo, yo que estando presente ciertamente soy humilde entre vosotros, mas ausente soy osado para con vosotros. (2 Corintios 10:1).
Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable. (2 Corintios 10:10).
Eso de "la palabra menospreciable" por supuesto que no se refiere a la predicación sino probablemente al modo de predicar del apóstol. Quizá era tan humilde que hasta lo menospreciaban.
Porque nuestra gloria es ésta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios,no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros. (2 Corintios 1:12).
De nuevo aparece la sencillez, o lo que es lo mismo, el no lucimiento personal.
Ojalá esté usted de acuerdo con el siguiente resumen acerca de cuáles son, pues, las señales de apóstol o del apostolado:
- Dios hace milagros extraordinarios a través de sus apóstoles.
- La predicación base es el evangelio.
- En el apóstol queda excluido todo lucimiento personal.
- La predicación es sencilla, sin palabrería.
domingo, 13 de febrero de 2011
¿Risa santa?
¿Se ha fijado usted como nos contagiamos los hombres el bostezo, la risa y el llanto?
Note que cuando estamos en algún sitio, un restaurante por ejemplo, al ver y escuchar a los clientes un tanto alejados de nosotros reír, sin saber siquiera por qué se ríen tanto, nosotros también nos reímos. Da risa escuchar la risa.
¿Y cuando alguien bosteza frente a usted? ¿Verdad que también empieza a bostezar?
El llanto de alguna persona hace que se nos rueden las lágrimas.
La mayoría de los seres humanos somos sensibles; y es por eso que, sin tener sueño, ganas de llorar o de reír, ante alguno que lo hace, bostezamos, reímos o lloramos.
Hay personas, de no sé qué denominación que defienden lo que ellas llaman "la santa risa".
¿Cómo es posible que algún predicador al estar hablando, por ejemplo acerca del Maestro Jesús, suelte una sonora carcajada?
¿Se está burlando de lo que predica? ¿Con su risa está queriendo dar a entender que todo lo que expresa en ese momento es una mentira, pura fantasía?
Y los congregados también se ríen. Espero, con todo mi corazón que lo hagan por el motivo antes dicho, es decir, porque da risa que alguien se ría, y ojalá que no sea también en un afán de burla a causa de lo que se está predicando.
Note que cuando estamos en algún sitio, un restaurante por ejemplo, al ver y escuchar a los clientes un tanto alejados de nosotros reír, sin saber siquiera por qué se ríen tanto, nosotros también nos reímos. Da risa escuchar la risa.
¿Y cuando alguien bosteza frente a usted? ¿Verdad que también empieza a bostezar?
El llanto de alguna persona hace que se nos rueden las lágrimas.
La mayoría de los seres humanos somos sensibles; y es por eso que, sin tener sueño, ganas de llorar o de reír, ante alguno que lo hace, bostezamos, reímos o lloramos.
Hay personas, de no sé qué denominación que defienden lo que ellas llaman "la santa risa".
¿Cómo es posible que algún predicador al estar hablando, por ejemplo acerca del Maestro Jesús, suelte una sonora carcajada?
¿Se está burlando de lo que predica? ¿Con su risa está queriendo dar a entender que todo lo que expresa en ese momento es una mentira, pura fantasía?
Y los congregados también se ríen. Espero, con todo mi corazón que lo hagan por el motivo antes dicho, es decir, porque da risa que alguien se ría, y ojalá que no sea también en un afán de burla a causa de lo que se está predicando.
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